A medida que se acercan las elecciones, una de las grandes preguntas para los inversores es si el rendimiento del mercado cambiará según quién gane. Al fin y al cabo, cada candidato promete distintas políticas fiscales, regulaciones y acuerdos comerciales que podrían afectar a la economía. Pero, ¿realmente le «importa» al mercado quién termine en la Casa Blanca? La respuesta podría sorprenderte.
Presidentes y el mercado: ¿importa el partido?
Contrariamente a lo que algunos podrían pensar, la historia muestra que el rendimiento del mercado bursátil no se inclina claramente hacia ninguno de los dos partidos. De hecho, tanto las administraciones demócratas como las republicanas han supervisado un crecimiento significativo del mercado, y ambas también han experimentado caídas.

Si observamos las últimas décadas, el S&P 500 ha registrado una rentabilidad anual media de aproximadamente el 10 % bajo presidentes demócratas y de alrededor del 6,9 % bajo republicanos. Sin embargo, eso no cuenta toda la historia. Muchos de estos rendimientos se ven afectados por factores ajenos al control del presidente, como los ciclos económicos, la política de la Reserva Federal y los principales acontecimientos globales.
Por qué las reacciones a corto plazo no son previsibles
Los mercados suelen mostrar volatilidad en torno a las elecciones debido a la incertidumbre sobre posibles cambios de política. Pero estas fluctuaciones suelen ser de corta duración. Por ejemplo:
- Elección de 2016: Los mercados cayeron inicialmente cuando ganó Trump, pero luego repuntaron en respuesta a sus promesas de recortes de impuestos y desregulación.
- Elecciones de 2020: Los inversores temían posibles aumentos del impuesto corporativo de Biden, pero el mercado pronto repuntó con optimismo sobre los esfuerzos de recuperación económica.
En resumen, aunque las elecciones pueden agitar las cosas a corto plazo, el mercado tiende a estabilizarse a medida que las políticas se van aclarando y los inversores reaccionan a tendencias económicas más amplias.

En qué deben centrarse los inversores
En lugar de intentar anticiparse al mercado en torno a los resultados electorales, aquí hay algunos fundamentos a los que conviene prestar atención:
- Tasas de interés: Las establece la Reserva Federal, no el presidente, y tienen un gran impacto en los precios de las acciones. Cuando las tasas son bajas, aumentan los préstamos y el gasto, lo que por lo general beneficia a las acciones.
- Beneficios corporativos: Unos beneficios sólidos indican un mercado saludable. Las políticas presidenciales pueden influir en las ganancias corporativas, pero solo son una pieza del rompecabezas.
- Empleo e inflación: Un desempleo bajo y una inflación moderada favorecen una economía saludable, lo que suele beneficiar a las acciones independientemente de quién esté en el cargo.
Panorama general: una estrategia diversificada se impone
Aunque resulta tentador ajustar su cartera en función de predicciones políticas, la historia demuestra que una estrategia diversificada y a largo plazo siempre supera a la especulación a corto plazo. Aunque las políticas presidenciales pueden influir en la economía, por lo general solo son una pequeña parte de lo que impulsa al mercado.

La conclusión
¿Le importa al mercado quién sea el presidente? Tal vez un poco a corto plazo, pero ni de lejos tanto como le importan los beneficios empresariales, los tipos de interés y los fundamentos económicos. En lugar de centrarse en los resultados electorales, los inversores deben mantenerse informados, diversificar y pensar a largo plazo. De ese modo, podrá seguir haciendo crecer su cartera, sin importar quién esté en el cargo.