La escritura académica puede parecer robótica y redundante al cabo de un tiempo. Es fácil cometer errores cuando sientes que estás siguiendo una fórmula. Pero que algo sea habitual no significa que no pueda tener personalidad.
A continuación tienes 5 consejos de escritura que llevarán tu ensayo de bueno a excelente.
Usa la voz activa
Usar la voz pasiva en lugar de la voz activa es un error común que cometen los jóvenes escritores. Cuando una oración está escrita en voz activa, el sujeto realiza la acción. En la voz pasiva, el sujeto recibe la acción.
Por ejemplo, la oración
«La casa fue pintada por Jane» está escrita de modo que el sujeto (Jane) recibe la acción (pintar la casa). Sin embargo, podemos reformular la oración como «Jane pintó la casa». En este caso, la oración en conjunto fluye mejor y es más fácil de entender. Esto es especialmente importante en un ensayo más largo.
Elimina palabras y frases de relleno
A veces, cuando intentamos alcanzar un número de palabras, añadimos palabras y frases que no aportan sustancia ni valor a nuestro texto. Esta práctica puede ser útil al escribir un borrador y tratar de sacar las ideas. Pero resulta perjudicial en la versión final. Así que elimina el relleno. Las palabras de relleno más comunes son: que, solo, incluso, muy, realmente y como.
Añadir texto de relleno también ocurre con las oraciones más largas. Un ejemplo popular incluye la frase «En este momento». En lugar de alargar toda la oración y decir «En este momento, estoy aprendiendo nuevos consejos de escritura», el autor podría simplemente decir «Ahora estoy aprendiendo nuevos consejos de escritura». Así se elimina la paja y se acorta la oración, sin perder ninguna información relevante.
Conoce a tu audiencia
Si estás escribiendo un libro para niños, no lo harías demasiado cargado de texto, ni incluirías palabras grandes o frases complejas. Esta misma forma de pensar debe aplicarse al crear cualquier texto. Cuando te sientes a escribir un ensayo, asegúrate de saber para quién estás escribiendo. Esto te ayudará a tomar decisiones sobre qué información necesitas incluir y qué detalles de apoyo son necesarios.
Conocer a tu público también significa saber qué tono usar. En un ensayo académico, tu estilo de escritura debe ser más formal que en un artículo para el periódico escolar.
Sin embargo, conocer a tu público no significa limitarse solo a su nivel de conocimientos. Que tu profesor quizá conozca el significado de un término complejo no significa que no debas definirlo.
Conoce a tu público, pero asegúrate de que tu texto tenga un equilibrio y se dirija a una variedad de lectores.
Evita los clichés
Un cliché se define como «una frase o una opinión que se usa en exceso y revela una falta de pensamiento original». Tu escritura debe reflejarte, así que procura que sea original. Aunque puede resultar tentador incluir una metáfora manida, sin duda restará valor a tu ensayo en conjunto. Y probablemente se leerá como una escritura descuidada.
Algunos clichés comunes que debes evitar incluyen:
- Érase una vez
- Vivieron felices para siempre
- Tan fresco como una rosa.
- No hay “i” en equipo
- Rojo como una rosa
Revisa tu texto
Las investigaciones muestran que los correctores humanos detectan casi el 70 % de todos los errores escritos.
Pero el simple hecho de echar un vistazo a tu versión final no significa que hayas corregido tu trabajo.
Aunque escribir es un arte, corregir es una ciencia. Así que dedica el tiempo que merece.
Ante todo, tómate un descanso entre terminar tu ensayo y corregirlo. Da un paseo, come algo, desconecta del trabajo y vuelve con ojos renovados.
Si puedes, imprime tu ensayo y léelo en voz alta. Si una frase suena rara, probablemente sea gramaticalmente incorrecta. Una vez que empieces a editar frases, asegúrate de releer todo el párrafo. Así te asegurarás de que tus cambios no suenen fuera de lugar ni interrumpan la fluidez de tu ensayo. Recuerda mantenerte atento a los errores más comunes, como cambiar de tiempo verbal. Por último, asegúrate de comprobar dos veces los datos, las estadísticas y las citas antes de entregar tu trabajo.