¿No te encanta la terminología que asocia de forma gráfica estos patrones con sus representaciones visuales? El hombro-cabeza-hombro es un patrón extremadamente popular entre los inversores porque es una de las formaciones gráficas más fiables de todas. Además, parece fácil de identificar. Los inversores novatos suelen cometer el error de ver hombro-cabeza-hombro por todas partes. Los analistas técnicos con experiencia te dirán que es difícil identificar las verdaderas apariciones.
El hombro-cabeza-hombro se considera una señal bajista y que los precios caerán una vez que la formación se complete. Un gráfico de hombro-cabeza-hombro superior tiene un «hombro» izquierdo, una «cabeza» y un «hombro» derecho, normalmente con una barra horizontal que indica un «escote». Una imagen en espejo de la variante superior, el gráfico de hombro-cabeza-hombro inferior, parece como si alguien estuviera colgado boca abajo.
En la parte superior, los hombros izquierdos se forman en el pico de un movimiento sostenido con volúmenes altos. El mercado reacciona y los precios bajan, normalmente con menor volumen. Rápidamente, el valor de mercado rebota hacia arriba para formar la «cabeza» con un volumen bastante elevado. Luego se negocian menos acciones, pero sobre todo en el lado vendedor, lo que hace que los precios bajen. Después, se produce otro rebote, que forma el «hombro» derecho (no tan alto como la cabeza). Finalmente, se produce otra liquidación, normalmente de nuevo con menores volúmenes, y el «hombro» queda completado.
En la parte inferior, se produce la imagen en espejo de las compras/ventas y del aumento/disminución de los precios de mercado. Analizar este gráfico implica comprender las razones, sean válidas o no, de esta actividad volátil.
Echa un vistazo a este ejemplo de patrón de hombro-cabeza-hombro en el oro, que sugería que una ruptura al alza era inminente:











