
Un hombro-cabeza-hombro se considera una señal bajista y sugiere que los precios caerán una vez completada la formación. Un gráfico de techo de hombro-cabeza-hombro tiene un “hombro” izquierdo, una “cabeza” y un “hombro” derecho, normalmente con una barra horizontal que indica una “línea de cuello”. Una imagen especular de la variante superior, un gráfico de suelo hombro-cabeza-hombro, parece como si alguien estuviera colgado boca abajo.
En la parte superior, el hombro izquierdo se forma en el pico de un movimiento sostenido con elevados volúmenes. El mercado reacciona y los precios descienden, normalmente con un volumen menor. Rápidamente, el valor de mercado vuelve a subir para formar la “cabeza” con un volumen bastante alto. Luego se negocian menos acciones, pero sobre todo en el lado vendedor, lo que provoca una caída de los precios. Después se produce otro repunte, que forma el “hombro” derecho (no tan alto como la cabeza). Por último, se produce otra venta masiva, por lo general nuevamente con volúmenes más bajos, y así se completa el “hombro”.
En la parte inferior, ocurre la imagen especular de compra/venta y de aumento/disminución de los precios de mercado. Analizar este gráfico implica aprender las razones, sean válidas o no, de esta actividad volátil.
Echa un vistazo a este ejemplo del patrón hombro-cabeza-hombro en el oro, que sugería que una ruptura al alza era inminente:
